sábado, 30 de septiembre de 2017

LA ORACION DEL JUSTO

La Oración del Justo. 
   Una nueva mañana trae nuevos acontecimientos, nuevas dichas y nuevos milagros, pero hoy es de suma importancia concentrarse en desarrollar un paso a la vez…
    El ayuno que hizo ha fortalecido su espíritu grandemente, pero su cuerpo está débil. Necesita estar fuerte para cuando se presente ante su esposo… ¿Cuál será su reacción? No puede estar segura, pero espera que su Dios lo aplaque, ya que por eso ha estado en ayuno los últimos tres días.
-    Oh, mi Dios te ruego que por sobre todas las cosas salves a mi pueblo… tu pueblo…
Su pueblo es lo más importante. En este punto, su propia vida ha pasado a segundo lugar, detrás de la de su amado pueblo. Su primo la convenció de ello, y es que cuando supo que estaba a las puertas del palacio tan deprimido y con aquella petición, se estremeció. Nunca había estado más asustada en su vida, pero él tenía razón. Dios la había puesto en esta posición de poder para este preciso momento.
-Ya es hora de arreglarme… traigan mis mejores vestiduras.
Ha estado orando por este día, por fortaleza… todo su pueblo también lo ha estado haciendo durante los últimos tres días, desde antes de ello… escuchó decir que cada judío al oír el edicto del rey ayunaba…
- ¡No lo había pensado hasta ahora! …  ¡la oración ya fue
respondida!, pues el Dios de nuestros padres entonces ya está obrando, me presentaré ante el rey aunque determine mi muerte, pero no… no moriré porque este momento y la decisión de presentarme ante mi esposo, ya es la respuesta a una oración elevada por cada justo que desde sus hogares clamaba… ¡hasta ahora lo entendía!  No moriré, ya el trabajo está listo … yo solo tengo que hacer mi pequeña parte.
   Se miró a sí misma, nunca había estado más bella … ya era la hora de que el rey, su esposo, la viera…

LECCIÓN: CUIDANDO LA CREACIÓN

LECCIÓN:

CUIDANDO LA CREACIÓN

(ECOLOGÍA PARA NIÑOS SEGÚN LA BIBLIA)

1.    Lección Bíblica

Presentar una caja de regalo que contenga la representación de animales y plantas, tal como se observa en la imagen.

Los componentes de la naturaleza son un regalo de Dios, por ello debemos cuidarlos. (Génesis 2:7-19)

a)     Las plantas: Para alimento y edificar viviendas,

incluso por su capacidad para adornar y recrear un ambiente agradable (Deuteronomio 20:19-20)

b)     Los Animales: Como compañeros, para alimento y vestido (Génesis 2:18 y 19, Génesis 9:1-3, Génesis 3:21

2.    Actividad

a)   Decorar materos con los niños. Identificarlos como un recurso de la escuela de niños.

 

 

 

 

 

 

 

 

b) Realizar una pequeña siembra de algunas plantas con los niños, para que aprendan a apreciar los elementos de la creación.

 


 

 

 

 

   

3.    Recomendaciones:

    Procurar que todos los implementos utilizados en la clase estén compuestos por material de reciclaje.

     Evitar el uso de frases como “Madre Tierra” u otra terminología utilizada en el ámbito secular. Nuestra misión es enseñar desde el punto de vista bíblico.

 

Y PARA LOS MAS PEQUEÑOS...

 


sábado, 23 de septiembre de 2017

DISCIPULADO LECCIÓN 3

LECCIONES PARA DISCIPULAR
           
       El material que a continuación se presenta está basado en la visión del recién convertido como un neonato (Juan 3:3), cuyos tres primeros aprendizajes al llegar al mundo son respirar, llorar y comer.

            Para tal fin se desarrollan las actividades iniciales según la siguiente analogía:

  • Necesidad de respirar en el neonato: alabar, adorar, cantar (“Todo lo que respira alabe a Jehová” (Salmo 150:6); “…antes sed llenos del Espíritu cantando entre vosotros con salmos, himnos …” (Efesios 5:18-19)). En este apartado se encontrarán temas como:
    • Nuevo nacimiento.
    • Atributos de Dios.
    • Fuimos creados para alabar a Dios.
    • Cantando para Dios.
    • Acciones de gracias.
    • Adoración y alabanza.
  • Necesidad de llorar para expresar una necesidad: “Pedid y se os dará …” (Mateo 7:7). En esta temática se incluirán lecciones acerca de la oración, las peticiones, disciplina espiritual personal.
    • Cómo orar.
    • Devocional diario como medio de gracia.
    • Disciplina espiritual personal.
  • Necesidad de alimentarse: incluye la lectura bíblica como medio de gracia y el hacer la voluntad de Dios (“Desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada…” (1 Pedro 2:2); “Mi comida es que haga la voluntad del que me envió…” (Juan 4:34)). Comprende temas tales como:
    • Lectura bíblica.
    • Cómo hacer la voluntad del Padre.
    • La iglesia.
    • Las ordenanzas.
    • Dones espirituales.
    • Diezmos y ofrendas.



Semanalmente, con ayuda de Dios, se publicará una lección nueva hasta completar un esquema de discipulado de 20 lecciones con contenido teórico-práctico, a fin de dar fundamento bíblico a los contenidos, así como aplicación en la vida cotidiana del creyente en formación. Se espera proporcionar un material que despierte en el creyente el deseo de continuar su formación, y a la vez, lo anime a practicar eficazmente en su vida diaria los principios bíblicos. 

PROBLEMA DE IDENTIDAD

Problema de Identidad
         Si le preguntara en estos momentos ¿quién es usted en el Señor? Y ¿en qué lo convierte? ¿Qué respuesta me daría?
         Algunos se enfocarían en decir que son siervos de Dios, incluso, así nos llamamos entre nosotros, y a pesar de no ser esta la respuesta equivocada, pienso fervientemente que no es la correcta; debido a que limitamos nuestra identidad a las funciones que tenemos o Nuestros Dones Espirituales, lo cual es incorrecto. Esto ocurre constantemente cuando nos identificamos: “soy un Evangelista”, “soy un Maestro”, “soy un Ministro”. 
     El ser humano posee una profunda necesidad de ascender posiciones, tal cual lo hacemos en nuestro trabajo secular. Si nos convertimos en nuestras funciones, nuestros ministerios se transforman en nuestro trabajo, cambiando nuestra motivación original de servir a Dios por metas terrenales impuestas por el hombre con la finalidad de obtener protagonismo y reconocimiento pasajero.
         No me gustaría que pensara que esto es una crítica a todos los cristianos, sino un recordatorio de nuestra verdadera identidad. La palabra del Señor dice:
         “Más a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.”             Juan 1:12y13
   
En la antigüedad antes de existir los apellidos se reconocía a las personas por sus padres o quienes habían sido sus antecesores. David hijo de Isaí, Jesús hijo de José o en el caso del pueblo de Israel para identificarse como el pueblo de Dios se referían a sí mismos como hijos de Abraham, Isaac y Jacob. Igualmente, éste es nuestro apellido en el cielo: hijos de Dios, antes de ser sus siervos somos sus hijos y estamos en el libro de la vida no por nuestras funciones, ni por lo que hemos hecho sino por ser sus hijos.
         “En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su hijo en propiciación por nuestros pecados…Nadie ha visto jamás a Dios. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se ha perfeccionado en nosotros. En esto conocemos que permanecemos en él, y él en nosotros, en esto que nos ha dado su Espíritu. Y nosotros hemos visto y testificamos que el Padre ha enviado al Hijo, El Salvador del mundo” 1Juan 4:10 y 12-14
          En esto se comprime nuestra misión en el Reino de los Cielos: amarnos unos a otros y testificar del Hijo, con mayúscula, Jesucristo. Esta es nuestra verdadera función, desarrollar cada uno de nuestros ministerios sobre esta base y visión de mostrar amor a nuestro prójimo. Desarrollar nuestros dones espirituales con la motivación correcta transforma nuestras obras en una ofrenda de olor fragante a Dios-
         Esta es nuestra verdadera Identidad, somos hijos de Dios. Buscaremos adorar y honrar a nuestro eterno Padre Celestial.

miércoles, 20 de septiembre de 2017

Cristianismo Hoy - Salmo 23: Jehová es mi Pastor



EN LA CIMA DE TU CRISIS


En la Cima de Tu Crisis

 Es una mañana normal en la ciudad de Jerusalén; pero los acontecimientos no se están dando como en cualquier otra. La diferencia: HOY LO HAN DEJADO SOLO. Aquellos a los que con tanta dedicación sirvió durante tres años han desaparecido; ciertamente no podían hacer nada, pero tal vez lo habrían apoyado.
-    1… 2… 3…
Los latigazos desgarran su piel mientras golpean sin piedad; eso pasa en todas las crisis, el dolor que provoca en ti te aturde al mismo tiempo que piensas con desesperación: “Ya no puedo soportarlo más”. Sin embargo, este hombre sabe que tiene aun mucho camino por recorrer, así que se resigna a esperar. Él no es de los que renuncian, Él avanza hasta que su Padre lo determine, y de allí su fuerza, porque Él no es como un superhéroe, 50% carne 50% acero, sino en todo ocupa el 100%: EL ES 100% HOMBRE, 100% DIOS.
     A pesar de todo hoy, nadie lo habría creído.
     Los soldados han decidido convertirlo en una parodia, se burlan de Él. Ahora, a su dolor por su crisis se añade el dolor de que lo señalen. ¡No es justo! Pero ellos no parecen darse cuenta. El continúa soportando porque a pesar de que su cuerpo y su mente están heridos sabe que su Padre tiene un plan.
     Aunque más tarde, mientras se dirige al Gólgota, no hay vuelta atrás. Ha llegado a la cima de su crisis. Está seguro de ello. Mientras los clavos perforan sus manos y pies dedica unas últimas palabras antes de expirar.
Solo que es ese momento no ha sido derrotado, al contrario, ¡HA VENCIDO A SU ADVERSARIO!  Ahora Él ríe junto a su Padre porque su muerte ha logrado el objetivo salvador; y ¿es  que no son para esto las crisis? ¿Morir a nosotros mismos y cumplir el propósito de Dios? Así como dijo Job en la cima de su propia crisis: “De oídas te había oído, mas ahora mis ojos te ven”.
Sigamos el ejemplo del Señor Jesús y no desfallezcamos en LA CIMA DE NUESTRA CRISIS…

¿DERROTAS?


 ¿Derrotas?   
     Los segundos más confusos de la historia.
     Las guerras y batallas deben estar llenas de confusión, tristezas dudas y, sobre todo, mucho dolor.
     Muchos seres humanos no sobreviven en el campo de batalla, muchos otros sobreviven deseando no haberlo hech
o, de manera que no sea posible recordar las terribles imágenes de destrucción sin fin… Sin embargo, aunque nadie esté a favor de Las guerras y queramos la paz mundial, jamás serán erradicadas mientras permanezca en la tierra la desobediencia a Dios y la lucha por la Libertad espiritual.
     Supongo que en una guerra siempre impera la confusión entre los soldados; nadie estará 100% seguro del motivo de las batallas y de las tácticas y estrategias  por las que se rigen sus superiores hasta último momento en el que toda la información confidencial es revelada.
     En la batalla más importante de la historia, reinó la confusión y el silencio.
 
   El discípulo amado  contemplaba con horror cómo el Maestro luchaba por si solo contra todas las huestes de maldad y parecía ser derrotado.
     Por el contrario en el reino espiritual la derrota recaía sobre otros…
     “… y  dejando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente triunfando sobre ellos en la cruz…”                                                   Colosenses 2:15
     Algunos dicen que su triunfo estuvo en la Resurrección de los muertos, pero solamente fue la confirmación a los ojos de los hombres de una Victoria ya lograda, en la cruz del Calvario.

     Todos luchamos día a día pequeñas batallas, en las que solamente podemos ver derrota y destrucción; si este es tu caso, no te aflijas, ya que es posible que en poco tiempo tus ojos puedan ver la victoria. Los discípulos solo esperaron tres días … ¿Cuántos tendrás que esperar tú?
     “He aquí yo hago cosa nueva; pronto saldrá a la luz ¿No la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto y ríos en la soledad”                                                  Isaías  43.19

Cristianismo Hoy - Salmo 73: El Conflicto Espiritual de Asaf








sábado, 16 de septiembre de 2017

JESÚS, MODELO PARA MAESTROS

JESÚS, MODELO PARA MAESTROS
El Señor Jesús, nuestro ejemplo por excelencia, deja constancia en Lucas 2.52 de que «crecía en sabiduría, en estatura y en gracia», razón de más para que todos los educadores cristianos asumamos y disfrutemos nuestra responsabilidad con el constante crecimiento espiritual y personal a fin de tener siempre enseñanzas frescas para ofrecerlas a nuestros alumnos. La educación cristiana, más que un momento específico de clases en un aula, debe ser vista como un instrumento, o más bien una vía para un cambio constante y observable en la vida del creyente, como lo vemos en el ejemplo de nuestro modelo, el Señor Jesús.

 
Contacto Diario:
En la Biblia puede verse claramente que Jesús siempre resultó el modelo perfecto para sus discípulos (Juan 13.15). No les enseñaba en aulas de clase, sino a través de experiencias múltiples de la vida diaria. Puede verse en los evangelios la relación de contacto diario que Jesús mantuvo con sus discípulos, aprovechando cada ocasión para enseñarles cosas nuevas y útiles para su formación como futuros líderes del proyecto supremo de la evangelización de los pueblos. Es evidente que Jesús conocía a sus discípulos más que ellos a sí mismos y aprovechaba esta ventaja para enseñarles contenidos teológicos a través de situaciones de alto significado afectivo, como en el caso de cada milagro compasivo efectuado en día de reposo (Mateo 12:9-14; Lucas 13:10-17). En ese constante enseñar y aprender de la relación de Jesús y sus discípulos, generalmente, utilizó recursos de enseñanza extraídos de la vida diaria, sacando a sus seguidores de su lugar de comodidad para someterlos a experiencias que resultaron en un sello para sus recuerdos y su aprendizaje. Ejemplo de esto es el caso donde calma la tormenta después de ver a sus discípulos atemorizados, hasta el punto de que nunca olvidarían tal enseñanza ni el poder de Dios que en ese momento les fuera mostrado (Mateo 8.23-26).
En cuanto a la comunicación, Jesús siempre fue congruente entre lo que decía y lo que vivía; sus comunicaciones eran claras y sencillas; utilizaba el valioso recurso de enseñanza que son las parábolas; y respondía constantemente a la retroalimentación, contestando preguntas o haciendo demostraciones y milagros. Fue el comunicador por excelencia. Es así que, puede verse cómo estimulaba a cada escogido de una manera especial para querer seguirle y aprender. Tal es el caso de la pesca milagrosa antes del llamado a Pedro (Lucas 5:4-11), o el llamado a Mateo el publicano (Mateo 9:9-13).

Jesús planificaba sus experiencias de enseñanza para el beneficio de sus discípulos. La constante preparación para las experiencias impactantes de aprendizaje se puede ver en Mateo 14:22-25, donde Jesús tomó las previsiones para la lección de Pedro caminando sobre las aguas; asimismo, en la multiplicación de los panes y los peces, Jesús hace algunas preguntas deliberadamente didácticas a sus discípulos (Juan 6:1-15). Uno de los ejemplos más significativos de la planificación por parte del Maestro se encuentra reflejada en los momentos previos a la resurrección de Lázaro, donde Jesús les dice que se alegra por los discípulos porque verán algo que los hará creer (Juan 11:1-44). Aún en la preparación de la última pascua hay evidentes acciones planificadoras para la enseñanza a discípulos y generaciones futuras (Lucas 22:7-13). Cada una de las acciones del Maestro iba dirigida a la formación de sus discípulos, previendo sus necesidades y teniendo siempre presente los límites humanos para no sobrepasar lo que podían recibir hasta el momento (Juan 16:12).
 
Enseñanza significativa:
El Maestro Eterno utilizó el enlace de la enseñanza con aspectos significativos de la vida de los aprendices (a la samaritana le habló de “agua” en Juan 4; en Juan 9, le habló al ciego de “ver”; en Juan 6.35, a los hambrientos les habló de “pan de vida”). Siguiendo este ejemplo, el maestro cristiano debe asirse de aquello que es familiar a sus discípulos para establecer un ancla donde pueda enlazar sus enseñanzas en forma efectiva.
En cuanto a la necesidad de la experiencia vivencial, los cuatro evangelios están llenos de ejemplos donde el Señor Jesús enseñó a todos a través de la práctica, especialmente a los doce. La multiplicación de los panes y los peces, Pedro caminando sobre el mar, el envío de los doce a predicar, son ejemplos de tal metodología. Asimismo, estimuló a los setenta dándoles responsabilidad de predicar y hacer milagros, sin olvidar el importante detalle de pedirles cuenta en el momento oportuno, como puede verse en Lucas 10:1-12; 17-20. También se observa esta actitud en Pablo cuando deja a Timoteo para que desempeñe un trabajo pastoral a pesar de su juventud y siempre bajo la supervisión del apóstol.
Juan 10:10 dice que Jesús ha venido para que tengamos vida, y vida en abundancia. Esto implica una constante experiencia de enseñanza y aprendizaje para ir aproximándonos a la estatura que el Señor planteó para nosotros. Es interesante como Efesios 4:11-16 plantea la existencia de los ministerios describiéndola como una herramienta para “perfeccionar a los santos para la obra del ministerio”. Puede verse aquí como se estructuran los ministerios, en un círculo virtuoso, para asegurar educadores en las generaciones futuras, todo esto a fin de lograr la unidad de la iglesia como un cuerpo, donde todos sus miembros cumplen su función en armonía. Un constante enseñar y ser enseñados en el diario vivir de la iglesia para lograr el crecimiento mutuo y en amor, siguiendo el ejemplo de Jesús como Maestro,

martes, 12 de septiembre de 2017

Cristianismo Hoy con Gerardo de Ávila







LECCIONES DE DISCIPULADO NIVEL I

LECCIONES PARA DISCIPULAR
           
       El material que a continuación se presenta está basado en la visión del recién convertido como un neonato (Juan 3:3), cuyos tres primeros aprendizajes al llegar al mundo son respirar, llorar y comer.

            Para tal fin se desarrollan las actividades iniciales según la siguiente analogía:

  • Necesidad de respirar en el neonato: alabar, adorar, cantar (“Todo lo que respira alabe a Jehová” (Salmo 150:6); “…antes sed llenos del Espíritu cantando entre vosotros con salmos, himnos …” (Efesios 5:18-19)). En este apartado se encontrarán temas como:
    • Nuevo nacimiento.
    • Atributos de Dios.
    • Fuimos creados para alabar a Dios.
    • Cantando para Dios.
    • Acciones de gracias.
    • Adoración y alabanza.
  • Necesidad de llorar para expresar una necesidad: “Pedid y se os dará …” (Mateo 7:7). En esta temática se incluirán lecciones acerca de la oración, las peticiones, disciplina espiritual personal.
    • Cómo orar.
    • Devocional diario como medio de gracia.
    • Disciplina espiritual personal.
  • Necesidad de alimentarse: incluye la lectura bíblica como medio de gracia y el hacer la voluntad de Dios (“Desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada…” (1 Pedro 2:2); “Mi comida es que haga la voluntad del que me envió…” (Juan 4:34)). Comprende temas tales como:
    • Lectura bíblica.
    • Cómo hacer la voluntad del Padre.
    • La iglesia.
    • Las ordenanzas.
    • Dones espirituales.
    • Diezmos y ofrendas.



Semanalmente, con ayuda de Dios, se publicará una lección nueva hasta completar un esquema de discipulado de 20 lecciones con contenido teórico-práctico, a fin de dar fundamento bíblico a los contenidos, así como aplicación en la vida cotidiana del creyente en formación. Se espera proporcionar un material que despierte en el creyente el deseo de continuar su formación, y a la vez, lo anime a practicar eficazmente en su vida diaria los principios bíblicos. 

Cristianismo Hoy: La Iglesia frente a los desafíos contemporáneos







Cristianismo Hoy: Reflexiones en torno al ateísmo contemporáneo






Iglesia De La Cruz - Jorge Isea - 16 02 14




Cristianismo Hoy con Eliseo Vila





¿HAS ESCUCHADO EL MURMULLO?



¿Has escuchado el Murmullo?
     ¿Qué es el murmullo? ¿Desde hace cuánto tiempo no escuchas uno?
     En la sociedad los seres humanos vivimos azotados bajo constante actividad y ruidos que absorben toda nuestra atención y vida… estamos acostumbrados a lo agitado, por lo que exigimos rapidez en todos los lugares, por parte de las personas y de la tecnología. Se ha inventado incontable cantidad  de electrodomésticos y equipos para contribuir con la rapidez que esperamos y con la que necesitamos llevar nuestra vida.
    Y de esta manera esperamos llevar nuestra relación con el Señor: esperamos a los ángeles azotando los estanques, ejércitos cayendo derrotados y fuego caer del cielo en todo momento. Según nosotros el Señor está “obligado” a complacer nuestra necesidad y deseo de ver su gloria de manera sobrenatural, intensa y poderosa…
    Pero ¿qué pasa en medio del silencio? ¿Qué hay en nuestro interior cuando la respuesta divina no es escuchada en voz de trueno?
     “¡Estoy harto, Señor! – Protesto –Quítame la vida, pues no soy mejor que mis antepasados”
Son palabras del profeta Elías  al no escuchar la voz de trueno descendiendo del Cielo, mientras permanecía deprimido.
     Debo agregar que yo me deprimiría si el rey de mi país procurara matarme; sin embargo este no es el punto, ¿Cuántas veces hemos llegado a límites en que el agotamiento inunda nuestras vidas rápidamente? Después de un gran acontecimiento, después de una gran victoria somos azotados por una depresión ocasionada por el agotamiento, que trae como resultado nuestro derrumbe ante cualquier pequeña llovizna.
       Esto fue lo que impactó al profeta de forma inminente, ya que ante todos los milagros vividos, uno detrás de otro, y siendo probablemente adicto a escuchar la voz de Dios de manera tempestuosa, su silencio fue un gran golpe ante su estado de cansancio…
      Pero en medio de la depresión, Dios le mostró su presencia en las sutilezas…
     Dios decide hacer sentir a Elías
¡UN GRAN VIENTO! sin la presencia de Dios    
¡UN GRAN TERREMOTO! sin la presencia de Dios
¡UN GRAN FUEGO! sin la presencia de Dios
Y, finalmente, un SUAVE MURMULLO…
     Toda nuestra vida se encuentra azotada por incontables actividades y deberes, personas, momentos, sonidos, y nos encontramos exigiendo de parte de Dios que entre en nuestro agitado ritmo de vida y actúe de manera tempestuosa. En ocasiones, podrás escuchar la voz de Dios en medio de todo ese ruido, en otras Dios te exigirá te detengas a escuchar su voz a través de un suave murmullo.
Si piensas que Dios está guardando silencio,  solo tienes que apagar la TV, el teléfono celular, abandonar internet por unos minutos, estacionar tu vehículo. Solamente detente a escuchar el suave murmullo de la voz de Dios.
Dios te Bendiga.