domingo, 19 de noviembre de 2017

¿QUIEN ES ESTE JESÚS?

¿Quién es este Jesús?

“…y llamarás su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.”

  Fueron las palabras del profeta para traer consuelo al pueblo de Israel con promesas de Libertad; su descripción, la de un soldado perteneciente a la realeza celestial…”Su Alteza Real” vendría a salvarnos; pero, ¿Quién es este Jesús?
EL Aposto Juan, el discípulo amado, lo describe como Amor, puesto que toda su vida en la Tierra se basa en el perdón de pecados gratuitamente por gracia; murió por aquellos que no lo merecían para hacerlos merecedores de la Vida Eterna… pero, ¿Quién es este Jesús?
Una de las Escenas más intensas de toda la Biblia  tal vez pueda darnos la respuesta: 
“Respondió Jesús: Tú dices que yo soy Rey, yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo; para dar testimonio de la verdad. Todo aquel que es de la verdad oye mi voz.
Le dijo Pilato: ¿Qué es la Verdad?”. Juan 18.37-38 
(Fin de la Escena)
Nótese que Pilato pregunta ¿Qué es la Verdad? Y no ¿Cuál es la Verdad?
Jesucristo vino a dar testimonio de la Verdad porque Él es la Verdad, como lo dice en Juan 14.6: “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida”, refiriéndose a sí mismo con determinación, igualmente como lo hizo su Padre en Éxodo 3:14.
“Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY y así dirás a los hijos de Israel YO SOY ME ENVIÓ A VOSOTROS”
Mucho se ha hablado de esta escena bíblica en la que Dios se presenta como YO SOY, mostrando al pueblo de Israel una confirmación de su existencia autónoma y soberana, independizándolo de la credibilidad de los seres humanos…
De esta forma, tanto el gran Yo Soy, nombre revelado por el Padre, y La Verdad que es Jesucristo, resaltan la veracidad de su existencia a través de la definición misma de sus nombres.
Me gusta pensar que Jesucristo comprime en Juan 14.6 toda la información que leemos en el resto de la Biblia, diciendo en otras palabras:
“Sigue el Camino en la Verdad de mi Existencia y encontrarás la vida Eterna” (parafraseado por la autora), ya que culmina el versículo “…nadie viene al Padre sino es por mí”
Dios les Bendiga.

DISCIPULADO LECCIÓN 10





Semanalmente, con ayuda de Dios, se publicará una lección nueva hasta completar un esquema de discipulado de 20 lecciones con contenido teórico-práctico, a fin de dar fundamento bíblico a los contenidos, así como aplicación en la vida cotidiana del creyente en formación. Se espera proporcionar un material que despierte en el creyente el deseo de continuar su formación, y a la vez, lo anime a practicar eficazmente en su vida diaria los principios bíblicos. 

UNIDAD VI IMPORTANCIA DE LA LECTURA BÍBLICA SISTEMÁTICA

LECCIÓN BREVE

PARA LOS MÁS VALIENTES


APRENDIENDO CON VIDEOS








AUTOEVALUACIÓN


EL RETO


domingo, 12 de noviembre de 2017

TALLER A LA BÚSQUEDA DE LA INTIMIDAD CON DIOS UNIDAD V

EL PAISAJISTA




El Paisajista.

   Generalmente, el proceso de diseño es extenso y complejo. Podría durar días y requiere de creatividad, ingenio y una gran paciencia. Por supuesto, el estado de ánimo influye en gran manera, algunos artistas deben estar relajados para crear, mientras que otros deben tener cierto grado de estrés, en fin… creo que se entiende la idea. Pienso que es por esta razón que todo aquel que posee una profesión u oficio artístico es considerado una persona volátil, explosiva o temperamental y en ocasiones las tres cosas. Si hay duda al respecto pregúntenle a mi familia. Sin embargo, las complejas mentes de los artistas destacados han creado las “mejores obras artísticas de la humanidad”

     Un paisajista, por ejemplo, deberá tomar en consideración, el tipo de clima y vegetación de la zona, definir las especies de plantas aptas para el tipo de suelo, precisar para qué destino se empleará el jardín, la frecuencia con la que será mantenido; asimismo, el presupuesto disponible siempre es un dato importante; por supuesto, y sobre todas estas premisas, debe desempeñar un diseño capaz de generar bienestar y satisfacción en sus futuros usuarios.

     Realmente, no hay ningún éxito cinematográfico que retrate la vida de un paisajista creando un precioso jardín; el tema no es del interés público, y generalmente el proceso de diseño no es lo suficientemente interesante, sin embargo, su ejecución es tan importante para el conjunto como lo es el elemento representativo que se proyecta, bien sea una escultura o una obra arquitectónica.

     Conozco un paisajista cuyos jardines superan al Palacio de Versalles (París) y los jardines de Butchart (Vancouver), un gran amigo cuyas obras son realmente ignoradas por todos… Sus diseños son dignos de mayor admiración que los de  André Le Nôtre, por su belleza, y está dedicado a ellas con mayor fervor que Jennie Butchart.

     Lo que realmente me gusta de sus obras es que me permite sumergirme en ellas, al contemplarlas se puede denotar su esencia y sentirte realmente en el centro de un cuento compartiendo con los colibríes y las ardillas…
Al preguntarle sobre el origen de su arte y su proceso de diseño solo obtuve esta respuesta…

“…Produzca la tierra hierba verde y semilla, hierba que dé semilla; árbol que dé fruto  según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y así fue” (Genesis 1: 11)

El primer paisajista de la historia y mi más grande amigo es el gran Yo Soy. El Único cuya creación se rinde ante su grandeza y poder. Si realmente no has tenido la vivencia de sumergirte en la belleza y grandeza de la creación de Dios, te recomiendo tomes unos pocos minutos de tu vida y vivas la experiencia, observa la naturaleza a tu alrededor; ciertamente, es una forma de hablar con Dios y adorarle y definitivamente es una buena forma de vivir…
¡Gózate en la belleza de tu Dios!


“Los cielos cuentan la Gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos. Un día emite palabra a otro día, y una noche a otra noche declara sabiduría. No hay lenguaje, ni palabras, ni es oída su voz. Por toda la tierra salió su voz, y hasta el extremo del mundo sus palabras. En ellos puso tabernáculo para el sol”                                                                                      Salmos 19:1-4
 Dios les bendiga

DISCIPULADO LECCIÓN 9


Semanalmente, con ayuda de Dios, se publicará una lección nueva hasta completar un esquema de discipulado de 20 lecciones con contenido teórico-práctico, a fin de dar fundamento bíblico a los contenidos, así como aplicación en la vida cotidiana del creyente en formación. Se espera proporcionar un material que despierte en el creyente el deseo de continuar su formación, y a la vez, lo anime a practicar eficazmente en su vida diaria los principios bíblicos. 

domingo, 5 de noviembre de 2017

SOÑANDO

SOÑANDO

    «El agotamiento físico siempre me ha agradado, es satisfactorio para mí poder mirar en retrospectiva el día, el resultado de mi esfuerzo, mientras me preparo para dormir, hacer todo con excelencia es mi meta, porque sé que Dios lo recompensará.
    Porque Dios lo ha recompensado todo ¿verdad? ¿Lo hace?
No logro enfocar mi pasado lo suficiente para reconocer con exactitud cuáles han sido mis recompensas; solo el vago recuerdo de una familia unida, mi padre y un par de sueños de la infancia…
    ¿En qué consistían esos sueños?
    Apenas lo recuerdo, sé que no fueron del agrado de mi padre por lo que procuré no mencionarlos aunque tampoco olvidarlos, nunca olvidarlos. Siempre pensé que eran un mensaje de Dios.
     Hasta hace poco decidí dejar de pensar en mis sueños y seguir hacia donde la corriente me guíe… Si, sé que es cobarde de mi parte, pero cuando el agotamiento espiritual supera tu fortaleza y fe, cuando la duda agobia con pensamientos de destrucción siempre prefiero dejar de pensar antes que pecar.
   Porque dudar de la veracidad de la palabra de Dios es pecar. Aunque sean palabras de grandeza mientras estás en la cárcel… mientras eres solo un esclavo al que han dejado en la cárcel…
Dios ha  hablado y sé que Él es grande… ¿Ser hijo de una mujer estéril no es prueba de ello? ¿No estuve seguro de ello cuando me lanzaron en la cisterna y fui liberado? ¿o cuando pasé de ser solamente un esclavo a ser el mayordomo en el hogar de mi amo?
     Si, fui un joven libre y rico, y ahora soy un esclavo preso, pero  si Dios lo quisiera, en cualquier momento podría ser liberado, y volver a casa…
     Casa…
     Creo que puedo ver la alegría de mi padre expresada en su sonrisa, definitivamente haría una gran fiesta,  tal vez allí me nombre jefe de mis hermanos y veré el cumplimiento de mis sueños, tal vez…»

 —¡José! ¡José! Debemos cambiar tus vestiduras y asearte, El Faraón te mandó a llamar…



EL ABRAZO EVANGELÍSTICO


EL ABRAZO EVANGELÍSTICO

Era una costumbre establecida en nuestras vidas visitar la Unidad Geriátrica de la ciudad, una institución para brindar abrigo a las personas de edad avanzada que no tenían refugio. Allí recibían atención a sus necesidades inmediatas de alimento, vestido y morada. Las instalaciones eran sobrias e higiénicas, conformadas por una serie de cabañas que se extendían con mucha sencillez y calculada comodidad entre veredas bordeadas de vegetación y flanqueadas por pasamanos para los ancianos ciegos o débiles. Allí disponían los residentes de los cuidados necesarios para llevar una vejez digna y aseada.
Una mañana soleada y tranquila, observamos a Matilde, una anciana de unos 80 años, considerablemente perturbada en su silla de ruedas. Más que temblar, a pesar del ambiente caluroso, podía decirse que se estremecía. Parecía estar entre nerviosa y asustada. No respondía a las preguntas que se le hacían acerca de las causas de su estado, solo temblaba con mirada angustiada. Intenté abrazarla por unos segundos, para retirarme de inmediato y tratar de descubrir las causas de su inquietud. 
Fue en ese momento, cuando mi amiga y compañera, pienso que impulsada por el Espíritu Santo, tomó el control de la situación. Abrazó largamente a Matilde, colocó la blanca cabecita sobre su pecho, y se quedó largo rato en esa posición. Desde nuestro lugar privilegiado, los presentes pudimos observar cómo, en una especie de transformación paulatina y sorprendente, aquellos ojos azules entraron en calma y tranquilidad, su cuerpo dejó de temblar y su rostro fue apacible. Sobrecogidos por el efecto de ese largo y tierno abrazo, nos hicimos partícipes de un silencio general. Fue allí donde sonó la frase, esa que había sonado en diferentes oportunidades sin recibir respuesta afirmativa: “¿quieres recibir al Señor Jesucristo como tu Salvador?”. Lo siguiente que aconteció es historia.
Pienso que hoy camina Matilde en las veredas del paraíso, ese mismo paraíso adonde fuera invitado el ladrón crucificado al lado de nuestro Señor Jesucristo, libre de toda angustia, soledad o inquietud. Sólo nos queda una curiosidad muy humana: ¿Qué perturbaba a Matilde esa mañana?, ¿Por qué no respondía a nuestras preguntas?. Interrogantes que ya carecen de significado al compararlas con la admiración que nos generó el efecto de ese abrazo. Lo llamo el abrazo evangelístico.
En algunas oportunidades, acostumbramos saturar a las personas con un mensaje evangelístico acartonado, aprendido de memoria y carente del componente afectivo de quien se preocupa por la vivencia y necesidad del destinatario del mensaje. A veces, las personas solo requieren un leve contacto físico afectivo, del cual han carecido durante años. En el ancianato las personas de edad avanzada reciben las atenciones necesarias para su subsistencia. Algunos, imposibilitados de hacerlo por sí mismos, son bañados y alimentados concienzudamente, pero pueden necesitar de un abrazo o de un beso en sus frentes, hasta de unos oídos atentos a sus historias y quejas.

En el marco de este relato, podemos reflexionar en algunas interrogantes: ¿A cuántos indigentes y necesitados hemos llevado el mensaje del evangelio?, ¿A cuántos hemos tocado, aunque sea levemente?, ¿Hemos tomado conciencia de que algunos de ellos no han tenido un contacto físico voluntario y afectivo en años?. El Señor Jesús tocó a los leprosos, ¿podemos colocar nuestra mano en el hombro de un indigente cuando le predicamos?, ¿podemos darle la diestra?. A veces, un leve contacto físico habla más que mil palabras cuando se trata de un ser humano solitario y necesitado. Por ellos también murió Cristo.

sábado, 4 de noviembre de 2017

DISCIPULADO LECCIÓN 8





Semanalmente, con ayuda de Dios, se publicará una lección nueva hasta completar un esquema de discipulado de 20 lecciones con contenido teórico-práctico, a fin de dar fundamento bíblico a los contenidos, así como aplicación en la vida cotidiana del creyente en formación. Se espera proporcionar un material que despierte en el creyente el deseo de continuar su formación, y a la vez, lo anime a practicar eficazmente en su vida diaria los principios bíblicos.