LA VICTORIA DE LA DERROTA
Antes de que inicie a leer esta reflexión permítame decirle que cualquier parecido con la realidad NO ES “COINCIDENCIA”
Escena: N°1
"Más a la cuarta vigilia de la noche, Jesús vino a ellos andando sobre el mar. Y los discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron, diciendo: !Un fantasma! Y dieron voces de miedo. Pero en seguida Jesús les habló, diciendo: ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis!. Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas…” (Mateo 14:25-28)
¿¿Es éste el Apóstol Pedro??
Escena: N°2
“Y comenzó a enseñarles que le era necesario al Hijo del Hombre padecer mucho, y ser desechado por los ancianos, por los principales sacerdotes y por los escribas, y ser muerto, y resucitar después de tres días. Esto les decía claramente. Entonces Pedro le tomó aparte y comenzó a reconvenirle. Pero él, volviéndose y mirando a los discípulos, reprendió a Pedro, diciendo: ¡Quítate de delante de mí, Satanás! porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres.” (Mateo 8:31-33)
¿¿Es éste el Apóstol Pedro??
Escena: N°3
“ Le dijo Simón Pedro: Señor, ¿a dónde vas? Jesús le respondió: A donde yo voy, no me puedes seguir ahora; más me seguirás después. Le dijo Pedro: Señor, ¿por qué no te puedo seguir ahora? Mi vida pondré por ti. Jesús le respondió: ¿Tu vida pondrás por mí? De cierto, de cierto te digo: No cantará el gallo, sin que me hayas negado tres veces.” (Juan 13:36-38)
¿¿Es éste el Apóstol Pedro??
Escena: N°4
“ Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro se entristeció de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas. De cierto, de cierto te digo: Cuando eras más joven, te ceñías, e ibas a donde querías; mas cuando ya seas viejo, extenderás tus manos, y te ceñirá otro, y te llevará a donde no quieras.”
¡Este es el Apóstol Pedro!
¿La diferencia?
El que era menos seguro de sí mismo, el que había comprendido que no era tan integro, lleno de fe y amor como creía, el que no se atrevió a afirmar delante del Maestro que le amaba más que al resto; al Pedro que le había negado… A éste, el Señor Jesús entregó el diploma de Apóstol y uno de los doce pilares de la iglesia, a éste calmó anunciándole que con la fortaleza del Espíritu Santo le glorificaría hasta con su forma de morir.
El Pedro fuerte y seguro de sí mismo, términó por ser el discípulo torpe de Jesús, el Pedro derrotado estuvo listo para ser usado por el Espíritu Santo y desempeñar grandes obras…
“No que seamos competentes por nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos, sino que nuestra competencia proviene de Dios”
2 Corintios 3:5















