noviembre 19, 2017
Semanalmente, con ayuda de Dios, se publicará una lección nueva hasta completar un esquema de discipulado de 20 lecciones con contenido teórico-práctico, a fin de dar fundamento bíblico a los contenidos, así como aplicación en la vida cotidiana del creyente en formación. Se espera proporcionar un material que despierte en el creyente el deseo de continuar su formación, y a la vez, lo anime a practicar eficazmente en su vida diaria los principios bíblicos.
noviembre 12, 2017
El Paisajista.
Generalmente, el proceso de diseño es extenso y complejo. Podría durar días y requiere de creatividad, ingenio y una gran paciencia. Por supuesto, el estado de ánimo influye en gran manera, algunos artistas deben estar relajados para crear, mientras que otros deben tener cierto grado de estrés, en fin… creo que se entiende la idea. Pienso que es por esta razón que todo aquel que posee una profesión u oficio artístico es considerado una persona volátil, explosiva o temperamental y en ocasiones las tres cosas. Si hay duda al respecto pregúntenle a mi familia. Sin embargo, las complejas mentes de los artistas destacados han creado las “mejores obras artísticas de la humanidad”
Un paisajista, por ejemplo, deberá tomar en consideración, el tipo de clima y vegetación de la zona, definir las especies de plantas aptas para el tipo de suelo, precisar para qué destino se empleará el jardín, la frecuencia con la que será mantenido; asimismo, el presupuesto disponible siempre es un dato importante; por supuesto, y sobre todas estas premisas, debe desempeñar un diseño capaz de generar bienestar y satisfacción en sus futuros usuarios.
Realmente, no hay ningún éxito cinematográfico que retrate la vida de un paisajista creando un precioso jardín; el tema no es del interés público, y generalmente el proceso de diseño no es lo suficientemente interesante, sin embargo, su ejecución es tan importante para el conjunto como lo es el elemento representativo que se proyecta, bien sea una escultura o una obra arquitectónica.
Conozco un paisajista cuyos jardines superan al Palacio de Versalles (París) y los jardines de Butchart (Vancouver), un gran amigo cuyas obras son realmente ignoradas por todos… Sus diseños son dignos de mayor admiración que los de André Le Nôtre, por su belleza, y está dedicado a ellas con mayor fervor que Jennie Butchart.
Lo que realmente me gusta de sus obras es que me permite sumergirme en ellas, al contemplarlas se puede denotar su esencia y sentirte realmente en el centro de un cuento compartiendo con los colibríes y las ardillas…
Al preguntarle sobre el origen de su arte y su proceso de diseño solo obtuve esta respuesta…
“…Produzca la tierra hierba verde y semilla, hierba que dé semilla; árbol que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y así fue” (Genesis 1: 11)
El primer paisajista de la historia y mi más grande amigo es el gran Yo Soy. El Único cuya creación se rinde ante su grandeza y poder. Si realmente no has tenido la vivencia de sumergirte en la belleza y grandeza de la creación de Dios, te recomiendo tomes unos pocos minutos de tu vida y vivas la experiencia, observa la naturaleza a tu alrededor; ciertamente, es una forma de hablar con Dios y adorarle y definitivamente es una buena forma de vivir…
¡Gózate en la belleza de tu Dios!
“Los cielos cuentan la Gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos. Un día emite palabra a otro día, y una noche a otra noche declara sabiduría. No hay lenguaje, ni palabras, ni es oída su voz. Por toda la tierra salió su voz, y hasta el extremo del mundo sus palabras. En ellos puso tabernáculo para el sol” Salmos 19:1-4
Dios les bendiga

noviembre 12, 2017
Semanalmente, con ayuda de Dios, se publicará una lección nueva hasta completar un esquema de discipulado de 20 lecciones con contenido teórico-práctico, a fin de dar fundamento bíblico a los contenidos, así como aplicación en la vida cotidiana del creyente en formación. Se espera proporcionar un material que despierte en el creyente el deseo de continuar su formación, y a la vez, lo anime a practicar eficazmente en su vida diaria los principios bíblicos.
noviembre 05, 2017
SOÑANDO
«El agotamiento físico siempre me ha agradado, es satisfactorio para mí poder mirar en retrospectiva el día, el resultado de mi esfuerzo, mientras me preparo para dormir, hacer todo con excelencia es mi meta, porque sé que Dios lo recompensará.
Porque Dios lo ha recompensado todo ¿verdad? ¿Lo hace?
No logro enfocar mi pasado lo suficiente para reconocer con exactitud cuáles han sido mis recompensas; solo el vago recuerdo de una familia unida, mi padre y un par de sueños de la infancia…
¿En qué consistían esos sueños?
Apenas lo recuerdo, sé que no fueron del agrado de mi padre por lo que procuré no mencionarlos aunque tampoco olvidarlos, nunca olvidarlos. Siempre pensé que eran un mensaje de Dios.
Hasta hace poco decidí dejar de pensar en mis sueños y seguir hacia donde la corriente me guíe… Si, sé que es cobarde de mi parte, pero cuando el agotamiento espiritual supera tu fortaleza y fe, cuando la duda agobia con pensamientos de destrucción siempre prefiero dejar de pensar antes que pecar.
Porque dudar de la veracidad de la palabra de Dios es pecar. Aunque sean palabras de grandeza mientras estás en la cárcel… mientras eres solo un esclavo al que han dejado en la cárcel…
Dios ha hablado y sé que Él es grande… ¿Ser hijo de una mujer estéril no es prueba de ello? ¿No estuve seguro de ello cuando me lanzaron en la cisterna y fui liberado? ¿o cuando pasé de ser solamente un esclavo a ser el mayordomo en el hogar de mi amo?
Si, fui un joven libre y rico, y ahora soy un esclavo preso, pero si Dios lo quisiera, en cualquier momento podría ser liberado, y volver a casa…
Casa…
Creo que puedo ver la alegría de mi padre expresada en su sonrisa, definitivamente haría una gran fiesta, tal vez allí me nombre jefe de mis hermanos y veré el cumplimiento de mis sueños, tal vez…»
—¡José! ¡José! Debemos cambiar tus vestiduras y asearte, El Faraón te mandó a llamar…
noviembre 05, 2017
EL ABRAZO EVANGELÍSTICO
Era una costumbre establecida en nuestras vidas visitar la Unidad Geriátrica de la ciudad, una institución para brindar abrigo a las personas de edad avanzada que no tenían refugio. Allí recibían atención a sus necesidades inmediatas de alimento, vestido y morada. Las instalaciones eran sobrias e higiénicas, conformadas por una serie de cabañas que se extendían con mucha sencillez y calculada comodidad entre veredas bordeadas de vegetación y flanqueadas por pasamanos para los ancianos ciegos o débiles. Allí disponían los residentes de los cuidados necesarios para llevar una vejez digna y aseada.
Una mañana soleada y tranquila, observamos a Matilde, una anciana de unos 80 años, considerablemente perturbada en su silla de ruedas. Más que temblar, a pesar del ambiente caluroso, podía decirse que se estremecía. Parecía estar entre nerviosa y asustada. No respondía a las preguntas que se le hacían acerca de las causas de su estado, solo temblaba con mirada angustiada. Intenté abrazarla por unos segundos, para retirarme de inmediato y tratar de descubrir las causas de su inquietud.
Fue en ese momento, cuando mi amiga y compañera, pienso que impulsada por el Espíritu Santo, tomó el control de la situación. Abrazó largamente a Matilde, colocó la blanca cabecita sobre su pecho, y se quedó largo rato en esa posición. Desde nuestro lugar privilegiado, los presentes pudimos observar cómo, en una especie de transformación paulatina y sorprendente, aquellos ojos azules entraron en calma y tranquilidad, su cuerpo dejó de temblar y su rostro fue apacible. Sobrecogidos por el efecto de ese largo y tierno abrazo, nos hicimos partícipes de un silencio general. Fue allí donde sonó la frase, esa que había sonado en diferentes oportunidades sin recibir respuesta afirmativa: “¿quieres recibir al Señor Jesucristo como tu Salvador?”. Lo siguiente que aconteció es historia.
Pienso que hoy camina Matilde en las veredas del paraíso, ese mismo paraíso adonde fuera invitado el ladrón crucificado al lado de nuestro Señor Jesucristo, libre de toda angustia, soledad o inquietud. Sólo nos queda una curiosidad muy humana: ¿Qué perturbaba a Matilde esa mañana?, ¿Por qué no respondía a nuestras preguntas?. Interrogantes que ya carecen de significado al compararlas con la admiración que nos generó el efecto de ese abrazo. Lo llamo el abrazo evangelístico.
En algunas oportunidades, acostumbramos saturar a las personas con un mensaje evangelístico acartonado, aprendido de memoria y carente del componente afectivo de quien se preocupa por la vivencia y necesidad del destinatario del mensaje. A veces, las personas solo requieren un leve contacto físico afectivo, del cual han carecido durante años. En el ancianato las personas de edad avanzada reciben las atenciones necesarias para su subsistencia. Algunos, imposibilitados de hacerlo por sí mismos, son bañados y alimentados concienzudamente, pero pueden necesitar de un abrazo o de un beso en sus frentes, hasta de unos oídos atentos a sus historias y quejas.

En el marco de este relato, podemos reflexionar en algunas interrogantes: ¿A cuántos indigentes y necesitados hemos llevado el mensaje del evangelio?, ¿A cuántos hemos tocado, aunque sea levemente?, ¿Hemos tomado conciencia de que algunos de ellos no han tenido un contacto físico voluntario y afectivo en años?. El Señor Jesús tocó a los leprosos, ¿podemos colocar nuestra mano en el hombro de un indigente cuando le predicamos?, ¿podemos darle la diestra?. A veces, un leve contacto físico habla más que mil palabras cuando se trata de un ser humano solitario y necesitado. Por ellos también murió Cristo.
noviembre 04, 2017
Semanalmente, con ayuda de Dios, se publicará una lección nueva hasta completar un esquema de discipulado de 20 lecciones con contenido teórico-práctico, a fin de dar fundamento bíblico a los contenidos, así como aplicación en la vida cotidiana del creyente en formación. Se espera proporcionar un material que despierte en el creyente el deseo de continuar su formación, y a la vez, lo anime a practicar eficazmente en su vida diaria los principios bíblicos.
octubre 22, 2017
PAZ EN LA BARCA
Marcos 4: 35-41
Imagina el episodio… una pequeña barca en medio de una gran tempestad. Las olas y el viento azotando la barca en la que te encuentras mientras uno de los tripulantes duerme, a pierna suelta, y disfruta de un descanso en el momento en el que realmente te encuentras alterado y sin dejar de pensar: “¡Vamos a morir!”. Así que decides acercarte y obligar a tu compañero a que comparta tu estrés y le dices: “Maestro, ¿no ves que perecemos?”.
Generalmente, soy ese personaje, y al igual que todos los seres humanos he tenido mis momentos en la barca. Una barca que no es más que el objeto que usamos para obtener un fin: obedecer una orden divina.
Estás un día en la orilla, y el Señor te dice: “Pasemos al otro lado” (Marcos 4:35). Al obedecer obtienes como consecuencia una horrible tempestad en mitad del trayecto… así que no puedes evitar cuestionar la orden, a Jesucristo por dártela, o a ti por obedecerla y decides orar de esta forma tan simpática en la que nos dirigimos a Dios en tiempos de terror. Reñimos, diciéndole: “Maestro, ¿no ves que perecemos?”…
Volviendo a mi barca, tengo una imagen que se repite una y otra vez en mi mente. Está conformada por tres discípulos de Dios, mi madre, mi hermana y yo. Por supuesto, el Señor Jesús está durmiendo. Al ver la tormenta empiezo a correr por todos lados mientras grito: “Una tormenta, una tormenta, ¡UNA TORMENTAAAAAAA!”.
Tal vez lo pensaste y tienes razón, estoy histérica. Por su parte, el resto de los tripulantes están bastante calmados. Mi hermana dice algo, como: “Confía en Dios”, y vuelve a leer su libro (esa mujer seguiría leyendo aun si el peor de los tsunamis se dirigiese hacia ella); y mi madre ríe mientras dice: “Tranquila, hija, si Dios dice que vamos al otro lado, es porque llegaremos al otro lado”. Pero sigo histérica, y ahora enojada por la falta de apoyo de mi familia en lo que pienso deben preocuparse también. Les confieso: odio que se mantengan calmadas mientras yo estoy histérica… Así que ahora más molesta grito: “Maestro, ¿no ves que perecemos?”… Por supuesto, conoces el resto de la historia…
Si piensas que a estas alturas hice el ridículo de mí misma, yo también lo creo….
Porque, primeramente, si Dios dice que pasaremos al otro lado es porque Él ya estuvo allí y sabe que llegaremos…
Segundo, en el camino de la obediencia siempre habrá tempestades y pruebas…
Tercero, estoy en la barca con Aquél a quien los vientos obedecen…
Dios les bendiga…
octubre 17, 2017
Tu Vida en un Minuto.
¿Alguna vez has visto esas películas futuristas que hablan acerca de cómo la decisión de un minuto influyó en el resto de la vida de los demás? …
Algo como “Karen estaba caminando por la calle y se tocó la ceja delante de Alfredo, lo que provocó que la vida de éste cambiara, porque al mirarla mientras tocaba su ceja, no vio a Sofía que pudo ser el amor de su vida, bla, bla, bla”.
No podemos evitar pensar que tal vez sea cierto, a pesar de lo ilógico que suena…
¿UN MINUTO PUEDE CAMBIAR EL RESTO DE MI VIDA?
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Ja!!!!!!!!
Creo que la mía si cambió en un minuto en particular, no viendo a alguien tocarse una ceja, por supuesto, tampoco mientras escribía esta reflexión, sino en un minuto que transcurrió mucho antes de nacer, hace dos mil años para ser más específicos…
¿Sabes de qué hablo?
Hace dos mil años el Señor Jesucristo vivió para un minuto histórico … ese minuto…
Creo que la vida es el resultado de un compendio de decisiones que tomamos, pero nuestra vida eterna es el resultado de un compendio de decisiones que Jesús vivió hace dos mil años… Toda su vida y ministerio lo llevaban a ese minuto, incluso aun sabiendo que sería tan doloroso. El estado de su piel, desgarrada, probablemente infectada, sus manos clavadas, y su sangre (su vida) derramada en el suelo alrededor de la cruz. Él vino a la tierra para ese instante.
En ese último minuto, miró al cielo y dijo “CONSUMADO ES” y expiró… Esa fue su manera de decir: Se ha cumplido lo prometido o ya está hecho.
En un minuto cambió la historia de la humanidad para siempre, por ese minuto se dividió la historia de la humanidad en antes y después de Cristo…
En ese minuto se definió cómo viviríamos para siempre, si para glorificar a Dios o separados de Él.
Solo falta otro minuto… en el que tomamos la decisión de recibir el regalo que Jesús nos dio y dejarlo entrar en nuestro corazón para que limpie nuestros pecados.
El Primer minuto cambió a toda la humanidad; el segundo, cambiará su vida para siempre.
octubre 08, 2017
El Encuentro
Nunca me he enamorado. Solamente puedo describir lo que otros dicen, y cómo, desde el primer momento, se sabe que esa otra persona es aquella con la que quieres compartir por el resto de tu vida. También están esas otras personas, los que no lo supieron desde el principio; pero en un momento específico llegó a ellos como un golpe que les hizo entender: “ésta es mi media naranja”.
Sé de una persona que también experimentó este momento:
“…una luz de cielo relampagueó de repente a su alrededor. Él cayó y oyó la voz que decía:

-Saulo, Saulo ¿Por qué me persigues?...
-¿Quién eres, Señor?...
-Yo soy Jesús, a quien tu persigues… levántate y entra en la ciudad, que allí se te dirá lo que tienes que hacer.
…Saulo se levantó del suelo, pero cuando abrió los ojos no podía ver, así que lo tomaron de la mano y lo llevaron a Damasco.”
Esta es la historia de Saulo de Tarso o como lo conocemos todos, Pablo… y lo más impresionante de su historia, además de su encuentro con Dios, es que desde ese instante se convirtió en un miembro activo de la Obra del Señor enfocado en compartir aquello que de Él había recibido.
¡¡¡Estaba realmente enamorado del Señor!!!
Me gustaría pensar en su ceguera como un producto de su encuentro con Dios. Que es algo tan maravilloso que nuestro cuerpo no puede soportar, y éste es el amor de verdad. Toda la persona, cuerpo y espíritu queda afectado por la intensidad de ese amor tan hermoso.
Hoy no te hablo de nuestros enamoramientos y dramas terrenales con hombres y mujeres, de nuestras historias de amor y dolor. Hablo del privilegio de haber tenido ese encuentro…
“Ananías se fue y, cuando llegó a la casa, le impuso las manos a Saulo y le dijo: “Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino, me ha enviado para que recobres la vista y seas lleno del Espíritu Santo. Al instante cayó de los ojos de Pablo algo como escamas y recobró la vista… pasó varios días con los discípulos que estaban en Damasco, y en seguida se dedicó a predicar en la sinagogas…”
No todos los seres humanos tendrán ese momento, el encuentro con Dios. Ese en el que nuestros ojos son abiertos y comprendemos la magnificencia de Dios, su fuerza, su hermosura y su amor; ese, en el que el amor llega a nosotros como un gran golpe en el estómago y no podemos respirar, o quedamos tan impactados que no parpadeamos, sino que entendemos que queremos pasar el resto de nuestra vida buscando aprender más y más de Dios, para conocerlo más y enamorarnos más, y más, y más, y compartir con los demás tu experiencia de manera que ellos también puedan tener la propia.
Este es en el encuentro. ¿Lo has tenido? Saulo lo tuvo, yo lo tuve, y tú también puedes tenerlo…
Que Dios te bendiga
septiembre 30, 2017
La Oración del Justo.
Una nueva mañana trae nuevos acontecimientos, nuevas dichas y nuevos milagros, pero hoy es de suma importancia concentrarse en desarrollar un paso a la vez…
El ayuno que hizo ha fortalecido su espíritu grandemente, pero su cuerpo está débil. Necesita estar fuerte para cuando se presente ante su esposo… ¿Cuál será su reacción? No puede estar segura, pero espera que su Dios lo aplaque, ya que por eso ha estado en ayuno los últimos tres días.
- Oh, mi Dios te ruego que por sobre todas las cosas salves a mi pueblo… tu pueblo…
Su pueblo es lo más importante. En este punto, su propia vida ha pasado a segundo lugar, detrás de la de su amado pueblo. Su primo la convenció de ello, y es que cuando supo que estaba a las puertas del palacio tan deprimido y con aquella petición, se estremeció. Nunca había estado más asustada en su vida, pero él tenía razón. Dios la había puesto en esta posición de poder para este preciso momento.
-Ya es hora de arreglarme… traigan mis mejores vestiduras.
Ha estado orando por este día, por fortaleza… todo su pueblo también lo ha estado haciendo durante los últimos tres días, desde antes de ello… escuchó decir que cada judío al oír el edicto del rey ayunaba…
- ¡No lo había pensado hasta ahora! … ¡la oración ya fue respondida!, pues el Dios de nuestros padres entonces ya está obrando, me presentaré ante el rey aunque determine mi muerte, pero no… no moriré porque este momento y la decisión de presentarme ante mi esposo, ya es la respuesta a una oración elevada por cada justo que desde sus hogares clamaba… ¡hasta ahora lo entendía! No moriré, ya el trabajo está listo … yo solo tengo que hacer mi pequeña parte.
Se miró a sí misma, nunca había estado más bella … ya era la hora de que el rey, su esposo, la viera…